Hay personas que vivimos esperando milagros, y nos desilusionamos cuando no pasa lo que queremos. Podemos tomar conciencia de que tal vez no sea lo mejor, pero la idea de que una ilusión se desvanezca, una ilusión rota, puede provocar momentos y momentos de gran pesar. Algunos superan fácilmente las desilusiones y volver a comenzar no es una tarea compleja, otros les cuesta un poquito más siempre, pero no significa que no puedan huir de ese sentimiento angustiante, y otros son horrores los que nos cuesta ser derrotados, después de haber perdido en intentos e intentos. No creo que uno pueda olvidar lo que construyo o lo que deseaba construir, los esfuerzos que lleva paralelamente formar algo (y más en estos tiempos). Volver a empezar para algunos es una tarea fina, y no porque falten oportunidades, tal vez, por el hecho de que todo es demasiado real, los sentimientos suelen ser muy claros y eternos. Nunca vas a dejar de querer a alguien, nunca vas a dejar de ilusionarte en cada gesto, en lo más mínimo que pueda provenir de esa persona. Siempre un rinconcito, por más chiquito que sea va a quedar abierto, a la eterna espera del zumbido de esa palabra tan deseada "volver a vivirse". Me pregunto cual es esa poción mágica que nunca se encuentra en esos libros de amor, que conlleva a dejar de hacer muy menudos los pensamientos de esa otra mitad (que ahora resulto no hacer uno), y hundida en mis pensamientos, me sorprendo, por lo hermoso de estar enamorado y lo triste de no ser correspondido. Se que algún día - y espero que no sea muy lejano-, lo podré entender mejor y ya dejaré de sorprenderme con cada desilusión, para dar paso a un nuevo comienzo
Ailu

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